Algunas de las patologías del pie más frecuentes en podología infantil.
En clínica Luxemburgo, enfocamos la podología infantil, no solo para el tratamiento de dolores y lesiones en el pie de los menores. En nuestra consulta atendemos otras patologías en los pies de los mas pequeños, entre las que destacamos las siguientes:
- Pie plano: Se dice tener los pies planos, cuando el arco longitudinal en la planta del pie en menor de lo normal.
- Pie cavo: es lo contrario de los pies planos.
- Pies valgos: cuando el pie presenta una desviación lateral en el talón.
- Pie supinador: el pie supinador supone una rotación del pie hacia el exterior
- Pie pronador: hace que la pisada cargue sobre el interior del pie llegando a veces a hacer desaparecer el arco del pie.
- Pie con uñero: se trata de una infección en el pliegue de la uña y suelen aparecer después de una herida o rozadura que se infecta con algunas bacterias.
- Enfermedad de Server: también conocida como pie con talalgia. Esta patología presenta dolor en el hueso del talón, típico en niños que practican deportes de salto como baloncesto, futbol, etc.
- Podorosis: se manifiesta por el mal olor de los pies y puede estar relacionado con algún tipo de infección de hongos.
- Hiperhidrosis: consiste en tener una sudoración elevada.
Importancia del calzado en niños
Como especialistas en podología infantil en Sevilla, recomendamos prestar especial cuidado de los pies de los niños en los primeros años y tener en cuenta de forma especial la importancia del calzado de los niños.
En los primeros meses de vida, el pie, tiene mayor capacidad exteroceptiva que las manos, de ahí que se utilicen para obtener información del mundo que los rodea y desarrollar así, su sistema nervioso y cognitivo. Posteriormente, este desarrollo exteroceptivo se ve disminuido para dar lugar a la sensibilidad propioceptiva, que le ayuda a regular su movimiento corporal y le informa sobre ellos. Es fundamental, que el niño adquiera la información suficiente para coordinar y mantener el equilibrio en la marcha.
El uso de calzado en niños que no llegan a iniciarse en la marcha, no es recomendado, ya que estos impiden el desarrollo psicomotor al no ser capaz de percibir sensaciones como la temperatura o las diferentes texturas de la superficie. Para proteger del frío, se recomienda el uso de patucos o calcetines gruesos, pero que estos permitan siempre su movilidad.
Uso de calzado adecuado según la edad de los niños
Durante sus primeros años, los pies de los niños, sufren un proceso de adaptación, antes de llegar a conseguir la forma y posición definitiva.
Hasta adquirir la forma y la posición que tendrán en su edad adulta, los pies de los niños necesitarán en cada momento un tipo de calzado según su función en la etapa evolutiva del niño.
Con carácter general debe saber que los niños no deben utilizar ningún tipo de zapato hasta que empiecen a gatear y que hasta cumplir los 4 o 5 años de edad, ligamentos y músculos en el pie de los niños no alcanzan el desarrollo adecuado.
Se pueden establecer diferentes etapas en el crecimiento del niño y el tipo de calzado mas adecuado en cada una de ellas:
En sus primeros meses, el niño llega a conseguir mantenerse sentado, por lo que durante este periodo, no se recomienda utilizar ningún tipo de calzado. Durante el periodo de gateo y mientras aprende a caminar, lo recomendable es que el niño camine descalzo.
Una vez empieza a caminar y hasta los 3 años, se recomienda un tipo de zapato sin cordones, de suela flexible y que la talla de este deje un espacio entre los dedos y la punta del zapato.
Hasta los 7 años, el pie tiene mucha actividad y debe prevenirse la aparición de lesiones por lo que es conveniente, una mayor sujeción del zapato y el uso de cordones que fijen bien el calzado al pie.
A partir de los 7 años ya se considera que ha alcanzado la madurez en el patrón de la marcha, aunque se recomienda el uso de calzado con suela flexible.